Astronomía · Peldaño 6 de 12

Instrumentos

Un telescopio no sirve para aumentar, sirve para recoger luz. Lo que manda es la apertura: el diámetro del espejo o la lente. El aumento sale de dividir la distancia focal del telescopio entre la del ocular, y pasado cierto punto solo agranda una imagen borrosa; el límite útil ronda dos veces la apertura en milímetros. Lo que de verdad decide la noche es el seeing, la turbulencia del aire, y la contaminación lumínica. Unos prismáticos 10×50 sobre un trípode enseñan las lunas de Júpiter, los cúmulos y Andrómeda, y cuestan lo que una cena.

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Observar de verdad

Ejercicios de este peldaño

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  1. En unos prismáticos 10×50, ¿qué significa el 50?

    • 50 mm de diámetro de las lentes
    • 50 mm de longitud
    • 50 aumentos
    • 50 metros de campo

    Por qué El primer número son los aumentos y el segundo la apertura en milímetros. Unos 10×50 son la mejor primera compra para el cielo: enseñan las cuatro lunas de Júpiter, los cúmulos, Andrómeda y los cráteres de la Luna. A partir de 10 aumentos conviene un trípode, porque el pulso ya se nota más que la óptica.

    más fácil
  2. ¿Qué problema óptico tienen los telescopios de lentes y no los de espejo?

    • La contaminación lumínica
    • La turbulencia del aire
    • El peso del tubo
    • La aberración cromática

    Por qué Una lente desvía cada color un poco distinto, así que no todos enfocan en el mismo punto y aparecen halos de color alrededor de lo brillante. Un espejo refleja todos los colores igual y no tiene ese defecto: por eso Newton inventó el telescopio reflector en 1668, y por eso todos los grandes observatorios usan espejos.

    intermedio
  3. ¿Por qué se ponen telescopios en órbita si allí arriba salen carísimos?

    • No hay contaminación lumínica
    • Están más cerca de las estrellas
    • Pesan menos
    • La atmósfera borra y bloquea la luz

    Por qué Dos razones. El aire emborrona la imagen, y sin él se llega al límite teórico del instrumento. Y sobre todo, la atmósfera solo deja pasar la luz visible, algo de infrarrojo y las ondas de radio: el ultravioleta, los rayos X y los gamma se quedan fuera. La astronomía de altas energías sencillamente no existe desde el suelo. Estar «más cerca» no cuenta: unos cientos de kilómetros no son nada.

    más difícil